
Esta es la historia de una muchacha que quería mirar a un muchacho, pero ella todavía no sabía mirar con los ojos sin avergonzarse y por eso le envió sus letras, para mirarlo con las letras, porque las letras no se sonrojan ni sufren de pena, son ideales para esconder los ojos detrás de ellas (aquí supuestamente el muchacho que lea debe sonreir un poco) entonces cuando él leia la carta de ella...sucedió algo inesperado.

salserín ¬¬...noooooo xD
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