miércoles, 18 de febrero de 2009


Hoy volví a escuchar tu voz, después de tres largos días, sentí ganas de llorar, de abrazarte fuertemente y de decirte lo mucho que te quiero. Gracias a ti pude ver más clara esta turbia vida, tantas noches que no pude sentir. El interior de un oscuro corazón que te pide auxilio, necesita ser rescatado. Mirame con esos ojitos brillantes, llenos de amor y dime que aún sigues aquí. Ten mi mano y no la sueltes más. [...]

Dulces días de invierno.

1 comentario: